sábado, 10 de abril de 2010

Feliz Pascua de Resurrección!

Ofrezcan los cristianos

ofrendas de alabanza

a gloria de la Victima

propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado

que a las ovejas salva,

Dios y a los culpables

unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte

en singular batalla,

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.


«¿Qué has visto de camino,

María, en la mañana?»

«A mi Señor glorioso,

la tumba abandonada,


los ángeles testigos,

sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras

mi amor y mi esperanza!


Venid a Galilea,

allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos

la gloria de la Pascua. »


Primicia de los muertos,

Sabemos por tu gracia

que estás resucitado;

la muerte en ti no manda


Rey vencedor, apiádate

de la miseria humana

y da a tus fieles parte

en tu victoria santa.

Coninua...

viernes, 5 de febrero de 2010

Siempre un amor más grande

Empezamos este camino en esta página pidiendo al Señor que sea todo a su mayor gloria…

La pretensión de este blog no es otra que la de ir adentrándonos de manera sencilla en el infinito amor que Dios Padre tiene en su Hijo Jesucristo a cada uno de nosotros. Para eso hemos sido creados y para eso estamos aquí ahora.

Por eso, estimado lector, te pedimos que al leer no lo hagas tan solo por ánimo de curiosidad o simplemente como quien pasa las páginas de un periódico o cambia canales de televisión sino con el deseo de encontrar alimento para el alma, con sencillez, buscando esa gota de agua que viene de Dios para seguir nuestro camino. Y si esto puede servir para encontrarse con el Señor habremos cumplido nuestra misión.

Diversas llamadas, diversas vivencias, diversos acontecimientos pero un mismo anhelo. Esta llamada profunda que hay en nuestras almas a la santidad. Santidad que no es otra que esta vida divina que ya aquí hemos empezado a gustar y que nos ha cautivado de tal modo que no podemos negarla, porque ya ahora negarla sería negarnos a nosotros mismos.

En este cautiverio suave que el Señor pone en nuestras almas nos entregamos para que pueda realizar sus delicias en nosotros, para alabanza y gloria de la Santísima Trinidad.


Por Cristo, con El y en El, a ti Dios Padre omnipotente,
todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos.
Amén
Coninua...