viernes 30 de marzo de 2007

Gracias Padre

A poco tiempo de la Semana santa, nos preparamos para que el Señor nos tome consigo para subir a Jerusalén. El Esposo toma a su esposa para ensalzarla con El al lecho nupcial, desde donde brotará la vida para el mundo.

Deseo, deseo profundo de ser tomados por el Esposo y entregarle, devolverle, todo a nuestro Padre. Porque sabemos, desde lo más profundo, que todo lo recibimos del Padre, ahora vamos a devolvérselo. Pero no de cualquier modo, sino con nuestro Esposo. La Iglesia esposa se une a Cristo Esposo sabedora de estar recibiendo todo del Padre, para devolvérselo todo al Padre...

Gracias Padre por este don.

Coninua...