jueves 22 de febrero de 2007

Madre Teresa . El pecado y la batalla contra Dios

Como estamos entrando en la Cuaresma, días de combate cristiano contra las fuerzas del mal, aqui escuchamos a la Beata Madre Teresa hablando de la pérdida de la presencia de Dios.



Traducimos (más o menos) al español:

"El perdón es la mayor presencia de paz. Sólo cuando no nos perdonamos unos a otros, vivimos desasosegadamente, con envidia, descontentos, etc.
Del mismo modo que hay amor en acción, también hay odio en acción. Y nadie odia más a Dios que el Diablo; entonces, él pone su odio a Dios en acción, destruyéndonos a nosotros, haciéndonos cometer pecados. No es una cuestión de lo grande o pequeño que pueda ser. El pecado es siempre un rechazo de Dios. El Diablo nos tienta no tanto para hacernos daño a nosotros sino para destruir a Dios en nosotros. El busca la muerte; No tanto a mí o a ti; nosotros no somos nada, es contra Dios. Odio a Dios. Pobreza espiritual, especialmente la pérdida de la presencia de Dios; la pérdida de ser uno con su amor. Así es en nuestros días. Codiciar dinero, codiciar el honor, la gloria,...toma el lugar de la presencia de Dios en muchas vidas, y eso es una grandísima pobreza.
Pero entonces es cuando en la Misa maravillosa tu Dios viene."
Coninua...

martes 20 de febrero de 2007

Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2007

En esta dirección de la Santa Sede podéis leer el mensaje para esta Cuaresma Coninua...

Miercoles de ceniza. Inicio de la Cuaresma

Con el Miércoles de Ceniza empezamos este nuevo tiempo de gracia que es la Cuaresma. Tiempo en que el Señor nos quiere convertir, nos quiere salvar, haciéndonos capaces de colaborar con Él, salvando a otros.

La conversión es recibir la gracia de Dios que me hace volver a El, separándome de mi situación de pecado. Volver a Dios es avanzar hacia la intimidad con las Personas Divinidas que habitan en mí por la gracia. Pero habitan en mí, en cuanto formo parte del Cuerpo de Cristo, que es el Templo de la Trinidad.

Por eso la Cuaresma es un tiempo litúrgico eclesial: en cuanto recibo la gracia de Dios en la Iglesia y de la Iglesia.

Nos preparamos para ser renovados en la Pascua y en Pentecostés. Cristo nos ofrece en este tiempo su gracia para reavivar la gracia del bautismo. Por eso, es de especial importancia, que durante este tiempo renovemos la conciencia de bautizados; que han muerto al pecado y renacidos a la nueva vida. En definitiva, esto es lo que ahora el Señor va a renovar en cada uno de los miembros de la Iglesia, si nos disponemos a ello, si nos abrimos a la gracia particular que nos quiere dar: Experimentar en nuestra propia vida la muerte al pecado con todas sus consecuencias, para renacer con Cristo, más todavía, a la vida nueva. Y esta vida nueva no es otra que la vida del Espíritu Santo viviendo en nosotros.

Por eso el camino llega hasta Pentecostés, cuando el Espíritu Santo es dado a la Iglesia.

La conversión no es otra que la de experimentar la vida en Cristo en nosotros por la acción del Espíritu Santo: "no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí" (Gal 2,20) Coninua...

jueves 15 de febrero de 2007

Reflexiones de la Beata Madre Teresa de Calcuta

Iremos colgando algunos fragmentos de la película "The Legacy" donde Madre Teresa habla sobre algunos temas.
Aquí está el primero.

La alegría

Coninua...